Todos los nodos son importantes, pero cada uno de ellos tiene distintos requisitos técnicos y distintas implicaciones legales. Entender los distintos tipos de nodo es el primer paso para averiguar cual es el más idóneo para tí.

Guardián y nodo intermedio

(también conocidos como repetidores no de salida)

Un repetidor guardián es el primero en la cadena de 3 repetidores a la hora de construir un circuito Tor. Un repetidor o nodo intermedio no es ni un guardián ni uno de salida, sino que actúa como el segundo salto entre los dos. Para convertise en un guardián, un repetidor tiene que funcionar de forma estable y ser rápido (al menos 2 MByte/s), de lo contrario, permanecerá como nodo intermedio.

Los guardianes y los nodos intermedios normalmente no reciben quejas por abuso. Todos los repetidores aparecen en la lista pública de repetidores Tor, así que puede que algunos servicios los bloqueen si no entienden cómo funciona Tor o si de forma deliberada quieren censurar a los usuarios de Tor. Si estás administrando un repetidor desde casa y dispones de dirección IP estática, podrías configurarlo como puente, ya que así tu tráfico normal no sería bloqueado como si viniese de la red Tor. Si tu dirección IP es dinámica o si dispones de varias direcciones IP, esto no será un problema.

Un repetidor de no salida requiere muy poco esfuerzo por tu parte y el uso del ancho de banda puede ajustarse en la configuración de tor (la cual abordaremos con detalle más adelante). La llamada "política de salida" del repetidor establece si dicho repetidor permite que los clientes salgan a internet o no. Un repetidor de no salida no permite la salida a internet en su "política de salida".

Repetidor de salida

El repetidor de salida es el repetidor final en un circuito Tor, el que manda al tráfico hacia su destino. Los servicios a los que se están conectando los clientes Tor (sitio web, servicio de chat, proveedor de correo electrónico, etc.) verán la dirección IP del repetidor de salida en vez de la dirección IP real del usuario Tor.

Los repetidores de salida son los que más expuestos están a responsabilidades legales, comparados con los otros tipos. Por ejemplo, si un usuario descarga un material con derechos de autor mientras está usando tu repetidor de salida, tú, como operador, podrías recibir una misiva DMCA. Cualquier queja de abuso sobre el nodo de salida irá dirigida directamente a tí (a traves de tu proveedor, dependiendo del registro WHOIS). Generalmente, la mayoría de las quejas se pueden resolver fácilmente a través de cartas modelo, discutidas en la sección de consideraciones legales.

A causa de la exposición legal que acarrea administrar un repetidor de salida, no deberías hacerlo desde casa. Lo ideal es que los administradores de repetidores de salida estén afiliados a alguna organización como una universidad, una biblioteca, un hackerspace o una organización que trabaja por la privacidad. Una institución no solo proporciona mayor ancho de banda para el nodo de salida, sino que también se encuentra en mejor posición para lidiar con las reclamaciones o los encuentros puntuales con las autoridades.

Si estás pensando en administrar un repetidor de salida, por favor, consulta la sección sobre consideraciones legales para administradores de repetidores de salida.

Puente

El diseño de la red Tor es tal que la dirección IP de los repetidores Tor es pública. Sin embargo, una de las maneras en que Tor puede ser bloqueado por gobiernos o ISPs, es incluyendo en una lista de bloqueo las direcciones IP de estos nodos Tor públicos. Los puentes Tor son nodos en la red que no están listados en el directorio público Tor, lo cual hace más difícil bloquearlos para los ISPs y gobiernos.

Los puentes son útiles para los usuarios de Tor que se conectan en sitios bajo regímenes opresivos, y para la gente que quiere una capa extra de seguridad porque les preocupa que alguien reconozca que están contactando con una dirección IP pública de Tor. Varios países, incluyendo China e Irán, han encontrado formas de detectar y bloquear conexiones a los puentes Tor. Los transportes conectables, una clase especial de puente, solucionan este problema añadiendo una capa adicional de ofuscación.

Los puentes son relativamente fáciles de administrar, acarrean poco riesgo y usan poco ancho de banda, pero son de gran ayuda para los usuarios. Los puentes no suelen recibir quejas de abuso, y al no estar listados como repetidores públicos, es raro que sean bloqueados por servicios populares.

Los puentes son una gran opción si solo puedes poner en marcha un nodo Tor desde tu casa, solo dispones de una dirección IP estática y no tienes disponible una gran cantidad de ancho de banda para donar -- recomendamos asignar a tu puente al menos 1 Mbit/segundo.